Este pequeño templo neoclásico, a orillas del Manzanares, está considerado joya del Patrimonio de la Humanidad por las sorprendentes pinturas murales que lo decoran, realizadas por Francisco de Goya en 1798.
Desde las bóvedas bajas, maravillosos ángeles nos muestran el milagro representado en la cúpula: San Antonio resucita ante una bulliciosa multitud a un hombre asesinado, de cuyo crimen era acusado injustamente su propio padre.
La Ermita alberga desde 1919 los restos del pintor y es famosa por la Romería del 13 de junio.
Festivos cerrado.
Horarios de cierre y apertura sujetos a posibles modificaciones